Se preguntarán ustedes qué es esa vaina, bueno un copy es también conocido como un redactor publicitario, de esos que las películas muestran como los locos que van a la oficina en Converse y jeans, que entran a reuniones para echar globos hasta que les salgan las ideas que luego se convertirán en comerciales, piezas publicitarias de grandes periódicos y los enviará en un avión directo a una serie de festivales ganando premios, rodeados de gente linda y cámaras fotográficas. En realidad esa es una parte de su trabajo, otra gran parte está concentrada al interior de las agencias de publicidad, ellos trabajan en duplas, es decir junto a diseñadores gráficos, mientras el copy es el que está detrás de la idea y los textos publicitarios, el diseñador hace que esa magia se vuelva algo tangible.
Así que acepté. Ahora sí, ahí me la hice, ¡muchos millones allá voy!, a sacarme las neuronas, a ganarme premios, a vivir de pensar y mostrar lo mejor de muchas marcas, a hacer lo que un día soñé.
Y la mágica historia de la vida profesional empezó a escribirse desde mis 20 años.
Era obvio, tanta felicidad no podía ser cierta, o no de la forma como yo me lo imaginaba, me mandaron a la agencia (cuyo nombre no daré por razones evidentes) y el primer día me dijeron que empezaba desde ya, me presentaron a mi dupla creativa, es decir, a mi compañero de ideas (el diseñador gráfico), mi imaginario era un hombre joven, tatuado, quizás de cabello largo, con olor a cigarrillo, pero la realidad fue otra, a mi lado se sentaba un señor que sobrepasaba sus 40's, alguien que se había quedado en la era de la fotografía análoga y trabaja sobre Corel (es decir, lo más retro en tecnología de diseño gráfico), el director de la empresa era un obeso que se la pasaba hablando por celular, chismeando revistas de farándula para decir frases como “ushh esta mujer está deliciosa!” o “cosita rica esta Fulanita de Tal”, yo trabaja junto a la chica de contabilidad y el recepcionista, solo eramos 4 en la oficina, bueno 5 si se suma a la niña de los tintos.
¿Y dónde están las salas de reuniones creativas, y los muros donde tienen colgados los premios que han ganado?.
Cero, cero, cero, era una agencia compuesta de boronas de otras agencias grandes que ya habían fracasado, lo que quedo de una buena racha empresarial de alguien, lo que un día fue y ahora ya no queda nada, ¿y yo?, la sangre nueva, la carne fresca, la que puede salvar lo que ya está a punto de morir.
Cero, cero, cero, era una agencia compuesta de boronas de otras agencias grandes que ya habían fracasado, lo que quedo de una buena racha empresarial de alguien, lo que un día fue y ahora ya no queda nada, ¿y yo?, la sangre nueva, la carne fresca, la que puede salvar lo que ya está a punto de morir.
¡Plop!, golpe duro, golpazo contra el piso, mientras mis amigos de la U. creían que yo estaba a punto de llegar a una dirección creativa como mínimo, la realidad era mucho más aterrizada y distinta de lo que yo esperaba.
…to be continued.

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