viernes, 31 de mayo de 2013

Lo que me sospechaba desde un principio

Lista y arreglada, me fui al encuentro con el casi desconocido caballero, cuando nos vimos empezaba a llover y tanto arreglo se empezó a deteriorar así que su mejor opción fue irnos de rumba, rico el plan, pero yo estaba algo lastimada por mi pie, e igual sabía que algo tendría que pasar para no seguir arruinando el momento, de repente una llamada de mi ex, mi única opción fue no contestar, pero la ira volvía a mi y solo pude decirme a mi misma "voy a disfrutar como nunca", así que cual casquivana empece a bailar, trago tras trago me iba entonando la cabeza, la música, la compañía y el momento llevaron a lo que yo en el fondo estaba buscando, las miradas, el baile y las intenciones de ambos nos toparon en un un beso, bueno, no uno, fueron muchos, de esos que empiezan románticos pero que al final terminan despertando sensaciones en el entre pierna, él empezó a recibir una serie de llamadas, a mi eso ni me importaba, la cuestión era que su grupo de amigos vendría a hacernos compañía, ok, está bien, no hay problema, pero la situación se enfrío con tanto espectador alrededor.





Una nueva llamada entro a mi celular, pero está vez era una pareja de amigos que andaba por la zona, dando tumbos y como pude, me fui al baño a contestar, hablaba entre dientes les dije dónde estaba, quedamos en vernos más tarde, y mientras tanto yo seguía ahí, en un lugar impensado con gente desconocida y un tipo que me tenía ganas, obviamente, yo tampoco no era una santa.

Entre más pasaba la noche, el grupo de gente también se emborrachaba, el tipo que me había levantado era una rubio de cabello largo y crespo, ojos verdes, barba y de contextura delgada, perfecto para quitarme ese mal sabor de boca que me dejo el hecho de que unos días antes había encontrado a mi ex con otra, no se ustedes, pero para mi era el papayaso perfecto de culminar con una clase de “venganza”.

La noche iba llegando a su final, todos estábamos muy borrachos, y él al oído me dice - ¿Te vas conmigo? -, obviamente no iba a decir que no, mis amigos volvieron a llamar, y tuve un último segundo para cambiar el rumbo de la historia, pero no lo hice, deje que me llevara a su casa, nos reímos de los tumbos que tuvimos que dar para poder subir al piso donde quedaba su habitación, entre besos, agarrones de carne, afán por quitarle el cinturón, luego el pantalón y demás, terminamos la noche con una sesión de sexo apasionado y con muchas ganas.

A la mañana siguiente, tendría que encontrar una sorpresa para saber que lo que hice, no estaba tan mal al fin y al cabo. 

Mi obsesión por él

Me encanta, en todo lo que hace.



What if it rained? 
We didn’t care 
She said that someday soon 
The sun was gonna shine. 
And she was right, 
This love of mine, 
My valentine. 

As days and nights, 
Would pass me by 
I tell myself that I was waiting for a sign 
Then she appeared, 
A love so fine, 
My valentine. 

And I will love her for life 
And I will never let a day go by 
Without remembering the reasons why 
She makes me certain 
That I can fly 

And so I do, 
ithout a care 
I know that someday soon the sun is gonna shine 
And she’ll be there 
This love of mine 
My valentine. 

What if it rained? 
We didn’t care. 
She said that someday soon 
The sun was gonna shine 
And she was right 
This love of mine, 
My valentine.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Plan post tusa

¡Me voy a volver una perra!, o díganme qué mujer no lo ha pensado, obvio, las que no lo somos, pero todas creemos que a las mujeres vividoras, esas que saltan de cama en cama y que no le ponen corazón a nada, les va mejor levantando hombres que enamorándose de ellos, a mi de qué me sirvieron tres años de mucho amor, de inventarme paseos sorpresa, de llenarlo de regalos, de intentar cocinarle cuando me queda mal hasta un huevo frito y de convivir con esos amigos que no me caían bien solo por hacerlo feliz, de qué?.

Siempre, y de la nada, aparecen hombres cuando uno menos se lo espera, y esta vez volvía a mi vida mi ex, ese al que deje por irme tras los pantalones de otro, no se si existe una fuerza extraña que llama a los ex de vuelta en los momentos más indicado, así que al día siguiente de mi borrachera me llamó, fue a mi casa, era obvio que yo no le iba a contar lo que me estaba pasando, no estaba buscando un consuelo en él ni le iba a contar lo arruinada que estaba mi vida sentimental, hablamos de todo un poco al son de una taza de café, yo sabía que él estaba con alguien más, pero que a la vez sentía que extrañaba algo de mi, fue una situación extraña pero servia de apoyo frente a lo que me estaba pasando.


De repente entró la llamada del tipejo aquel de la noche anterior, quería que nos viéramos y yo no iba a desaprovechar el momento.

Lo de mi ex, es un momento agregado a mi tusa, que de repente llego pero no fue para nada algo planeado, algunas mujeres cuando decimos no más, es así, no más.

La hora de la cita era a las 8 de la noche, así que como pude, aproveche el tiempo, me arregle y me fui de "levante", pero un levante pos cachoniada no es que sea el mejor alivio, ya les diré por qué.

sábado, 18 de mayo de 2013

¿Y ahora qué?

Esa noche, tan solo por curiosidad marqué a su casa desde la oficina de mi amiga, el día parecía que estaba tan acongojado como yo porque no paraba de llover, quería saber si su voz me revelaba algo de lo que sentía porque antes de salir al encuentro del par de tórtolos, deje en su cuarto una colcha de papeles en los que imprimí mil veces la conversación, quería imaginar su rostro al entrar, una cama cubierta de hojas donde estaba impreso el chat de la cita, la hora, el nombre de esa mujer y frases como "quisiera verte", "claro que tengo tiempo para ti" y esos comentarios cursis que me llenaban de tristeza, pero nunca respondió al teléfono, en ese momento no sabía si estar feliz de haber encontrado ese archivo o si gritar pidiéndole a dios la explicación que él no pudo darme.

¡A la mierda, que todo se vaya a la mierda!, cual mujer despechada aproveche que al día siguiente fuera viernes, llamé a un par de amigos y me fui a beber con ellos, me emborrache, me moje, me entuse, me puse a cantar canciones a lo "rata inmunda, animal rastrero", hice todo lo que las mujeres con el corazón roto hacemos y esa noche conocí a alguien más, a veces pienso que el universo conspira para que la venganza sea dulce, este nuevo personaje entró al bar donde yo estaba con mis amigos, yo era la única mujer que los acompañaba y él comenzó una conversación con uno de ellos hasta que logró hablarme, el hombre era simpático, de ojos verdes, cabello largo y rubio, barba y contextura delgada, cruzamos un par de palabras hasta que me invitó un trago y como pudo me sacó el número de teléfono, mis amigos se dieron cuenta de la escena y me "rescataron", pero yo en si quería quedarme con él, en realidad es mejor que haya pasado así.


Me fui con ellos para seguir la fiesta en la casa desocupada de mi amigo el soltero y ricachón hasta que amaneció, todos caímos de la borrachera y la resaca del otro día me despertó a las 3 de la tarde, era bueno contar con ellos en ese momento, tener la mente ocupada es un buen alivio cuando el corazón anda roto.

Ahora vendría la duda si el Fulanito de la noche anterior llamaría o no.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Dolor

Durante el camino pensé en todo, recordé el momento en el que nos conocimos, las mil maromas que hizo para estar conmigo, la forma en que me coqueteaba, la manera como me pidió que fuéramos novios, sus besos, sus ojos, todo se iría a la mierda si comprobaba que mis sospechas eran ciertas.

Llegué una hora antes al lugar del encuentro, entre los cortos pasos que podía dar y el sigilo que debía tener para ver lo que pasaría, logre llegar al segundo piso del centro comercial, la cita era en la entrada principal y desde ahí tenía vista VIP para ver la escena que pasaría en la primer planta, me quedé en ese lugar, recostada sobre una baranda, vi pasar mucha gente, lo recordé todo de nuevo, quise que todo fuera mentira y de repente apareció acelerado luego de cincuenta minutos de mi espera, como si por alguna razón quisiera estar más temprano que ella en el lugar, faltaban unos diez minutos antes de la hora pactada, subió por un ascensor que yo podía visualizar desde donde estaba y se dirigió directo al baño, a arreglarse me supongo, para da una buena impresión, imaginé su cara frente al espejo, se lavaría las manos, arreglaría su barba, plancharía la camiseta blanca que llevaba puesta, miraría su reflejo y saldría listo para verla.

De pasito en pasito le seguí el camino, a unos 3 metros de distancia me fui tras de él, al llegar de nuevo al primer piso se quedo esperando en la puerta de entrada, dos minutos para cumplir la cita, yo me refugié detrás una columna cercana a la puerta, mientras que un minuto faltaba para que el corazón se me volviera añicos, ahí entraba ella, entre la gente que pasaba y la posición que él hizo para saludarla no me di cuenta del tipo de beso que le dio luego de decirle "hola", pero no era necesario un beso, solo agarrarla de la mano me garantizo que algo estaba pasando, seguí mi táctica Nat Geo, del homo sapiens detrás de la presa, en silencio y sigilosa seguí a la pareja.


No se cómo tuve agallas de esperar detrás de ellos unos 4 o 5 minutos luego de su encuentro amoroso, sin pensarlo me lance a enfrentarlo, obvio, no podía hacerlo de una forma brusca, debía ser precavida, así que como pude aceleré el paso, me dirigí a su hombro izquierda mientra la tomaba a ella con su mano derecha, le hice una seña con mi dedo índice en el brazo y le pregunte - Señor qué pena, me podría decir la hora -.
Su cara de alegría cambió a una de asombro mientras giraba el rostro para mirarme, reconoció mi voz de inmediato y mientras nuestros ojos volvían a verse le soltó la mano a su amante y dijo - ¿Qué haces aquí? - con una voz nerviosa y con cara incrédula, nos vimos a los ojos unos dos segundos previos al estallido de emociones que la situación ameritaba, la vi a ella y rompía a llorar, me deshice en pedazos frente a los dos y la muy cretina dice - ¡Cálmese por favor! -.

Calmarme era lo que menos podía hacer en ese momento, lo mire con mis ojos aguados y me vio con ira, o no se si era otra clase de sentimiento, yo pregunté - ¿Desde hace cuánto? -. Él salió corriendo, cobarde, poco hombre y miserable, nos dejaba a las dos ahí, frente a frente, la muy idiota pudo decirme un par de palabras más - Mire, yo tengo esposo, esto es algo pasajero - , qué estúpida, pensé, esas palabras sobraban, ese momento sobraba, mi presencia sobraba. Salí corriendo como pude, necesitaba llamar a mi amiga para que me rescatara, no tenía un peso, solo un par de monedas para contactarla, me dijo que tomara un taxi y que ella lo pagaría, así que me fui a su oficina.

jueves, 9 de mayo de 2013

Escuchar

Una de mis bandas favoritas, y esta letra está del carajo, a penas para estos momentos de mi vida:


Si hiciera una lista de mis errores,de los menores hasta los peores,que expusiera todas las heridas,los fracasos, desamores y las mentiras.
Ofreceré el aroma del ámbar,ofreceré el cedro y mis lágrimas,con la paciencia del mar esperaré toda una vida,a que sane la confianza,si volviera a comenzar,no tendría tiempo de reparar.
Si hiciera un viaje a mis adentros,y sobreviviera a los lamentos,pediría fuerzas para decir cuánto lo siento,si volviera de un viaje a mis adentros.
Si volviera a comenzar,no tendría tiempo de reparar,el agua derramada está,la sed que siento no saciará.
¿Cuántas cosas más puedo guardar?¿Cuántas cosas puedo atesorar?dulce tentación de dejarlo todo.
¿Cuántas espacio más quiero ocupar?(hasta los recuerdos ya no caben en este lugar)¿Cuántas cosas más me puedo llevar?(la última mudanza debe ser la más ligera)dulce tencación de dejarlo tododulce tentación, regalarlo todo
Si volviera a comenzar,no tendría tiempo de repararel agua derramada está

miércoles, 8 de mayo de 2013

Ideas publicitarias

Buenísima, aún la gente le come cuento a una de las marca más dañinas en el mundo, en todo lo que ha daño se refiera.


lunes, 6 de mayo de 2013

Heridas

La noche era lluviosa y en silencio veía cabeza bajo el tapete de rombos de caucho de un taxi que me llevaba a la casa de mi chico, bajo ese negro del ambiente y luces amarillas de los postes nocturnos que iluminaban y se desvanecían en cada cuadra, ninguno de los dos se atrevía a hablar, él por cansancio y yo porque tenía varios motivos.


Subimos por las escaleras de pasito en pasito hasta el cuarto piso, me recostó en su cama y con la luz apagada intentábamos dormir, se que él se durmió primero, mientras yo recordaba el suceso de la noche, a penas vi el sol pude conciliar el sueño.

A la mañana siguiente él debía hacer unas cuantas cosas en la calle, obviamente yo no lo podía acompañar porque mi herida no me dejaba, así que me dijo que se iría a una cita médica en la tarde al norte de la ciudad, no tenía dinero sencillo para irse, así que yo le di los últimos pesos que me quedaban, en realidad no eran más de cinco mil.

Para distraerme mientras lo esperaba de regreso, me dijo - Puedes usar mi computador para entretenerte -

Recuerdo que se fue alrededor de las 11 de la mañana, y me dejo junto a sus dos compañeros de cuarto, un televisor que sintonice en el canal de VH1 para darle algo de fondo musical a ese corto tiempo muerto, y su computador portátil. De saber lo que ahí iba a encontrar, no se si lo hubiera dejado ir o si jamás le hubiera prestado los cinco mil pesos.

La curiosidad mato al gato, dicen por ahí, pero a mi en realidad me partió el corazón, y si de dichos se trata no hay algo más cierto que aquel que dice: el que busca encuentra. De chismosa y cizañera empece a esculcar entre sus archivos, documentos y conversaciones, nada raro había por ahí, nada hasta el momento en el que me dio por revisar sus archivos borrados, en la papelera de reciclaje había un único archivo, era un texto, lo recuperé y lo abrí, el contenido del archivo era una conversación con una tal Natalia, lo recuerdo bien, ambos se citaban para verse ese día, en la hora de la supuesta cita médica al norte de la ciudad, pero en la conversación se revelaban el lugar del encuentro, sería en la puerta principal de un conocido centro comercial, los celos y la ira se apoderaron de mi, me auto mentí por unos momentos, me convencí de la verdad en otros, hasta que tomé la decisión de ir a ver si lo que leí era cierto, pero cómo hacerlo si le di los últimos pesos que tenía, es decir, prácticamente le di vía libre para ir a verse con la fulana aquella, respirar, pensar, y ahí encontré la solución, llame a una amiga para que me auxiliara, ella acepto y en un taxi me fui una hora antes del encuentro de aquel par, mi amiga pagaría por mi porque trabajaba cerca, y sin pensarlo dos veces, me fui.